!!!SOMOS LOS PUTOS AMOS , POR TERCERA TEMPORARA CONSECUTIVA!!!!

El Barça afrontaba el primer asalto al título con un once que daba garantías de sentenciar a lo grande. Al menos, sobre el papel. Mayoría de titulares habituales, reaparición en un equipo inicial -gran noticia- de Eric Abidal y oportunidad para que Afellay brillara. Iniesta y Pedro, en el banquillo. Puyol, en la grada, como toda la plantilla en un día que debía ser especial.
Enfrente, un Levante con poco que perder y mucho que ganar. No tenían la salvación cerrada, pero casi. El planteamiento era más de no perder que de ganar, sin descartar alguna que otra llegada. Líneas muy juntas, regalo de balón al Barça y telaraña en su propio terreno de juego, estorbando a los creadores barcelonistas. ¿Les suena ese planteamiento?
Pues funcionó bastante. A Xavi y compañía les costaba encontrar pases decentes entre líneas. Munúa era un espectador más. No había noticias de Messi ni de Villa, perdidos en la niebla granota. Eso sí, el dominio de balón era total de los de Guardiola. Como casi siempre.
El Barça no pegaba y el Levante lo intentaba. Con poca convicción, pero la suficiente para acercarse a Valdés. Un mal remate de Xisco Nadal tras pase de Caicedo, otra acción con los mismos protagonistas que salió fuera y un último remate de Xavi Torres que también salió desviado fueron los chispazos levantinistas.
LA SOLUCIÓN, POR ALTO
Estaba claro que el Barça no encontraba soluciones para mover el balón por raso con cierto riesgo. Había que buscar soluciones y Xavi Hernández buscó una. Colgó un balón buscando a Keita, quien ganó la partida a Javi Venta primero y a Munúa después con un remate que puso boca abajo el Ciutat de València, con notable presencia de seguidores barcelonistas.
En otras palabras. El Levante acariciaba y el Barça abofeteaba. Ventaja para los de Guardiola que no cambió el dibujo. Los locales siguieron en su línea, a la espera de algún contraataque o de alguna fisura en el hasta ahora inmaculado juego barcelonista. El ex españolista Valdo se quedó sin aprovechar un balón muerto en el área de Valdés, a la vez que Villa, peleado como siempre con el fuera de juego, lo intentaba desde fuera del área sin puntería.
Entre gritos y vítores de los seguidores del Barça -por momentos parecía el Camp Nou... en partido grande- llegó el error. Iborra jugó un balón hacia el área que Piqué parecía controlar hacia Valdés, pero defensa y portero no se entendieron. Y a río revuelto, ganancia del pescador Caicedo, uno de los protagonistas de la temporada del Levante. Le pusieron el balón como las bolas de billar a Fernando VII y el ecuatoriano agradeció el regalo equilibrando el partido.
Bofetada devuelta -al hilo del anterior gol de Keita- y golpe a la tranquilidad blaugrana, si bien el objetivo seguía cumpliéndose. El aviso para navegantes no podía ser más claro: las confianzas y los errores pueden aguar una fiesta. Fue poco antes de que Messi intentara una de sus primeras apariciones y se encontrara con la pierna del duro Ballesteros. El de Rosario chutó el libre directo pero no acertó entre los tres palos de Munúa. Empate y a vestuarios.
MAGO MESSI
Caía la noche sobre Valencia a la salida de ambos equipos para afrontar la segunda parte. Los mismos protagonistas y el mismo argumento. El Levante, agazapado. El Barça, dominador. Un dominio sin fluidez, sin presentarse con claridad ante Munúa. Afellay probó suerte desde fuera del área sin acierto. Paciencia y más paciencia. las oportunidades tenían que llegar.
En éstas que el actual Balón y Bota de Oro, Leo Messi, sacó de la chistera una de esas jugadas que no deben faltar en el resumen de lo mejor de la Liga. Desafió a uno, dos, tres, cuatro... hasta cinco rivales. Se fue de ellos y superó a Munúa. Pero el poste -ay, la base del poste- impidió el premio.
Jugada inolvidable con final infeliz para el Barça. Feliz para un Levante que seguía porfiando con arreones buscando a Valdo y Caicedo. Mientras, Guardiola retiraba a un Abidal que se fue ovacionado para apostar por Fontàs. El canterano estuvo a punto de ser protagonista si no fuera porque Paradas Romero vio claro el piscinazo de Caicedo en el área barcelonista. El árbitro no picó.
Alguna que otra indecisión estuvo a punto de complicar las cosas al líder que buscaba matar el título. Y no fue indeciso Messi cuando volvvió a probar a Ballesteros y compañía en el minuto 27 de la segunda parte. Genio, figura y mago. Esta vez lo intentó por raso pero la cosa acabó en córner.
Avanzaba la segunda mitad a la vez que cesaban las hostilidades por parte de ambos equipos. Caicedo se llevó la ovación del respetable al ceder su lugar en el campo a Stuani. El Barça dormía el partido y el Levante parecía conformarse con un punto de oro, tal y como se vendía la guerra de la zona baja.
Desde ese instante, nada que reseñar. Sólo los ecos de la salida al campo de Gorka Larrea en el equipo granota y de Pedro Rodríguez por Villa, sin gol pero con Liga. Los de Guardiola conquistaban así el punto necesario para corroborar lo que ya hace varias semanas que estaba más que cantado. Los jugadores no convocados y los integrantes del staff técnico bajaban al césped para unirse a la celebración.
21.46 horas del miércoles 11 de mayo del 2011. Colorín colorado, la Liga se ha acabado. Al menos por lo que respecta al campeón. Trámite resuelto y hora de celebraciones. Enhorabuena a un equipo que sigue haciendo historia. ¿Habrá guinda el próximo día 28?

fuentes .sport.es

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Grossa de Sant Jordi: fecha y hora del sorteo

Puigdemont anuncia que fijará la fecha del referéndum "antes de las vacaciones" de verano